NIMIO DE ANQUIN

BIOGRAFIA

La presente biografía de Nimio De Anquín, tiene su columna vertebral en la que fuera presentada en el libro ‘Escritos Políticos’ editado por el Instituto ‘Leopoldo Lugones’ en la ciudad de Santa Fe en el año 1972. Dicho trabajo ha sido realizado estando De Anquín con vida y ha sido él mismo quien participó prologándolo. Algunos agregados le realizaremos a la versión original que se verán en la presente, en vistas de actualizar ciertos datos de relevancia que hacen a la comprensión de la vida y obra del pensador de referencia.

Una vez realizadas estas aclaraciones, necesarias por otro lado, se presentan los datos biográficos salientes de la vida de De Anquín.

Nació en Córdoba en 1896. Estudió en el Colegio Nacional de Monserrat. En un manuscrito redactado por propia mano y en latín, De Anquín dice que “allí mismo comenzó el amor a las letras antiguas”. Luego continuó sus estudios en la Facultad de Derecho y en la Escuela de Ciencias Naturales de la Universidad de Córdoba. En 1927, becado por la misma Universidad, viajó a Alemania para estudiar el idealismo crítico. Siguió en Hamburgo cursos de Ernesto Cassirer, conocido por abordar temas vinculados a la filosofía de la cultura y al problema del conocimiento en las ciencias modernas, deviniendo en una de las más relevantes contribuciones a la historia del pensamiento.

Dos años después, De Anquín regresó a su ciudad natal donde fundó el Instituto ‘Santo Tomás de Aquino’ junto a un grupo de amigos. Obtuvo por concurso en el Colegio Monserrat la cátedra de Lógica y Moral. En 1943 fue Ministro de la Intervención Federal a la Provincia de Tucumán. Fue llamado a la cátedra de Metafísica de la Facultad de Filosofía y Humanidades de Córdoba; además fundó y dictó en esta Institución las cátedras de Filosofía de la Historia y Política. Ocupó el vicedecanato hasta 1955. En 1949 participó del Primer Congreso Nacional de Filosofía, y más tarde en el dedicado a Suárez y Balmes en Barcelona, del que fuera uno de los ponentes. En 1950 la universidad de Maguncia le otorgó el título de ‘Doctor Honoris Causa’. En este contexto se lo reconoció como “el más calificado conocedor de la cultura germánica en Sud América”.

En la misma Facultad de Filosofía y Humanidades de Córdoba fundó el Instituto de Metafísica y la Revista ARKHÉ (1952 – 1954). En 1956 perdió todas sus cátedras. Enseñó después en la Universidades Católicas de Santa Fe y Córdoba. Tuvo a su cargo un curso doctorado y la cátedra de Metafísica.

Hay quienes conocieron de cerca sus privaciones y, no obstante, el esfuerzo que realizaba para comprar libros en Europa y trasladarlos a su casa. “Toda una historia movida por una pasión que no lo dejó dormir”, afirma Máximo R. Chaparro, uno de sus más distinguidos discípulos. Y citando al mismo De Anquín continua “la honestidad y fidelidad a una vocación servida sin declinación, me impusieron a adquirir obras básicas y fontales, cuya posesión son para mí motivo de orgullo”. Ambas citas fueron extraídas de un discurso que diera en ocasión de un homenaje organizado por quienes fueron miembro del Instituto ‘Leopoldo Lugones’. El mismo se realizó en la Universidad Católica de Santa Fe el 13 de junio del año 2008.

Este filósofo de Córdoba fue construyendo a lo largo de más de sesenta años, con inteligencia y sacrificios dolorosos para él y su familia, el tesoro de su biblioteca. En periodismo, sobre todo, se suelen derrochar las palabras y así ‘inteligencia’ o ‘sacrificio’ pueden significar nada. Aquí van puestas con todo rigor significativo. Los que conocieron a Nimio de Anquín saben de la pobreza en que pasó su vida: no todos tienen noticia de sus largos periodos en la indigencia, son pocos los que han oído hablar de sus días de hambre. Pero, a pesar de todas las dificultades, la prioridad de su ‘presupuesto’ estaba dirigida a la vida del espíritu – ¡que también lo necesita! – y se concentraba en sus libros y así, mes a mes, año tras año crecieron las filas de sus volúmenes hasta pasar, a la hora de su muerte, al número de ocho mil”, escribirá Cesáreo López Salgado en un texto del cual no podemos precisar más datos.

Por aquellos días en la ciudad de Santa Fe, se funda el Instituto ‘Leopoldo Lugones’. Dicho Instituto conforma una comisión que se encargará de recopilar y seleccionar una serie de trabajos referidos al pensamiento político de De Anquín. A su vez asume la edición y publicación del libro titulado ‘Escritos Políticos’ en el año 1972.

Esta publicación de relevancia merece ser destacada porque la selección de trabajos recopilados y publicados, fue aprobada por el mismo De Anquín quien prologa la edición y solicita a Máximo R. Chaparro se haga cargo de presentar la publicación redactando las Palabras de Introducción que allí se imprimen. ‘Escritos Políticos’ fue la única ocasión que se editó un libro de De Anquín en vida en esa ciudad. En el Prólogo de dicha obra, el autor afirma que “en el devenir histórico, lo fundamental es orientarse, y solamente después viene la decisión”. 

Sus obras no son muchas, pues no fue afecto a la publicidad; él mismo declaraba ser un “buen contemplante de esencias” y un “aprendiz constante”. Citaremos algunas de sus obras: ‘Un aspecto de la neoescolástica: nueva forma del realismo inmediato’ (1926); ‘Introducción al problema epistemológico en la filosofía actual’ (1927); ‘Nota preliminar a una filosofía de la inteligencia’ (1928); ‘Cómo se desarrolló el pensamiento de Aristóteles’ (1939); ‘Génesis interna de las tres escolásticas’ (1953); ‘Ente y Ser: perspectivas para una filosofía del ser naci-ente’ (Madrid, 1962; ‘De las dos inhabitaciones en el hombre’ (1972). En esos años se sabía que estaba próxima la publicación de un Epítome de Metafísica, la cual no pudo salir a la luz y de la cual no se posee más información.

Nimio de Anquín fallece en su provincia natal el año 1979. Hasta sus últimos días, había estado trabajando en distintas obras y escritos de relevancia que nunca fueron editados y los cuales, probablemente, se han perdido. Quizá algunos de estos trabajos se hayan podido rescatar de lo que hubiera sido un desastre, perdiéndose para siempre. 

Como toda gran personalidad de relevancia, su vida, creación y obra son tomadas para escrutar supuestas controversias que poco dicen sobre la realidad de alguien que siempre buscó (a pesar de los obstáculos) “pensar desde sí y para sí”. Es difícil entrar en los detalles o los argumentos de una Argentina contradictoria. Simplemente se puede citar un fragmento de las Palabras de Introducción de ‘Escritos Políticos’: “Dentro de un mismo horizonte ha avanzado el pensamiento de De Anquín […] Podrán hallarse discrepancias entre escritos de una época y otra. Es el destino de todo pensador, cuya decisión originaria es morar, siempre, en la Verdad”.